¿Cuánto sueño necesita nuestro cerebro para funcionar correctamente a largo plazo?
El sueño es un componente importante para mantener el funcionamiento normal del cerebro. El cerebro se reorganiza y se recarga durante el sueño. Además de eliminar subproductos de desechos tóxicos y estimular nuestro sistema inmunológico, el sueño también es clave para la «consolidación de la memoria», durante la cual los nuevos segmentos basados en nuestras experiencias se transfieren a la memoria a largo plazo.
Un nuevo estudio de investigación, publicado en Nature Aging proporciona una respuesta
https://www.nature.com/articles/s43587-022-00210-2
El estudio tuvo como objetivo comprender mejor el vínculo entre el sueño, la cognición y el bienestar.
¿El hallazgo?
7 horas de sueño constantes por noche es la cantidad óptima. Las personas que dormían esa cantidad de tiempo se desempeñaban, en promedio, mejor en las pruebas cognitivas (incluida la velocidad de procesamiento, la atención visual y la memoria) que las que dormían menos o más.
Un buen comienzo es asegurarse de que la temperatura y la ventilación de tu dormitorio sean buenas (debe ser fresco y aireado). Lo ideal es que estés en un estado de calma y relajación cuando intentes conciliar el sueño. Pensar en algo placentero y relajante.
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La causa más común de las úlceras pépticas es la infección por la bacteria helicobacter pylori (H. pylori)
Las úlceras pépticas son llagas abiertas que aparecen en el revestimiento interno del estómago y la parte superior del intestino delgado. El síntoma más común de la úlcera péptica es el dolor de estómago. Las úlceras pépticas incluyen:
* Úlceras gástricas que se producen en el interior del estómago
* Úlceras duodenales que se producen en el interior de la parte superior del intestino delgado (duodeno)
• Robin Warren observó que pequeñas bacterias curvas colonizaban la parte inferior del estómago en aproximadamente el 50% de los pacientes. Hizo la observación crucial de que los signos de inflamación siempre estaban presentes en la mucosa gástrica cerca de donde se veían las bacterias.
• Barry Marshall se interesó en los hallazgos de Warren y juntos iniciaron un estudio de biopsias en pacientes. Después de varios intentos, Marshall logró cultivar una especie bacteriana desconocida a partir de varias biopsias.
Juntos encontraron que la bacteria estaba presente en casi todos los pacientes con inflamación gástrica, úlcera duodenal o úlcera gástrica. Basándose en estos resultados, propusieron que esa bacteria estaba implicada en la etiología de estas enfermedades.
En 1982, cuando Marshall y Warren hicieron este descubrimiento, el estrés y el estilo de vida se consideraban las principales causas de la úlcera péptica.
Hoy está firmemente establecido que la bacteria Helicobacter pylori causa más del 90% de las úlceras duodenales y hasta el 80% de las úlceras gástricas.
Marshall y Warren demostraron que los pacientes podían curarse de su enfermedad solo cuando se erradicaba la bacteria del estómago. Gracias al descubrimiento pionero de Marshall y Warren, la enfermedad de la úlcera gástrica ya no es una afección crónica y frecuentemente incapacitante, sino una enfermedad que se puede curar con un régimen breve de antibióticos e inhibidores de la secreción de ácido.
El hallazgo les valió el premio Novel de Medicina y Fisiología otorgado en 2005.
Un biomarcador para el diagnóstico precoz del cáncer de páncreas
El cáncer de páncreas es una enfermedad extremadamente grave y agresiva. Además, se inicia de manera silenciosa, sin síntomas aparentes. Por eso, encontrar señales de que algo está yendo mal cuanto antes es decisivo para actuar a tiempo.
Un equipo del Instituto de Investigaciones Biomédicas de Barcelona (IIBB – CSIC) halló un nuevo biomarcador para detectarlo de manera precoz.
La investigación, publicada en la revista eBioMedicine analizó la utilidad del receptor tirosina-quinasa AXL, una proteína presente en la superficie de las células, para detectar la presencia de cáncer de páncreas.
https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2352396421005910?via%3Dihub
Esta proteína está habitualmente ausente en células normales, pero se ha demostrado que su presencia se incrementa de forma notable en determinados tipos de tumores, como el pancreático.
¿Qué ventajas tiene frente a otros marcadores en sangre?
Facilidad de detección, buena separación con pancreatitis crónica y posiblemente la mejor sensibilidad y especificidad.
Este nuevo marcador supone una gran innovación en la detección de un tipo de cáncer para el que no existe ningún biomarcador de diagnóstico precoz.
En la actualidad se utiliza la proteína CA19-9 solo para evaluar la respuesta al tratamiento, pero no se puede usar en el diagnóstico a causa de su baja especificidad. Por este motivo, disponer de una nueva herramienta es de especial relevancia, sobre todo teniendo en cuenta que el diagnóstico precoz es esencial para la cirugía del tumor, la única opción de tratamiento curativa.





